Disfrutar de la vida en medio del caos: mi nueva realidad siendo mamá
Por Lucía Celorio, mamá de 2, creadora de contenido apasionada por el bienestar integral, el homemaking y la maternidad.
Mantener el orden en casa con niños pequeños es uno de los mayores retos de la maternidad. Y es que los niños están diseñados para explorar: sacar todo, usar muchas cosas a la vez y dejar las cosas a medias. Además de eso, una se ve obligada a priorizar: ¿ordeno la casa o descanso? Y ni se diga de encontrar la rutina o el sistema que funciona para ustedes y que, a los dos días, tu hijo ya cambió de etapa otra vez. ¡¿Cómo no va a haber desorden?!
Por eso, mi honey, este es el ÚNICO momento en el que te voy a decir: baja tus estándares y serás más feliz, porque una casa con niños viviendo ahí, felices y libres, SIEMPRE tendrá algo de caos.
Esto fue algo que a mí me costó mucho aceptar, pues el orden y la limpieza son cosas que me dan paz mental. Sin embargo, cuando sos mamá de dos varones de 4 años y menos, y además te encargás de la limpieza de la casa, de cocinar, de lavar y de todo lo que conlleva la administración de un hogar, la vida no para. Hay mil cosas pasando al mismo tiempo: en mi casa y, a la vez, en mi mente y en mi cuerpo.
Por que además de ser mamá, soy mujer, esposa, emprendedora y cumplo con algunos otros roles más. Así que me tocó dejar de controlar tanto, ser más relajada con algunas cosas y aceptar que la maternidad puede ser desordenada.
Y no me malentiendan: nunca he sido la más ordenada. De hecho, todo lo contrario. Cuando era adolescente, mi papá siempre se quejaba de mi desorden y me decía: “Ya verás cuando seas grande cómo tu desorden va a afectar toda tu vida”. Y así fue.
Ese desorden que tenía en casa también lo tenía en mi vida estudiantil, en mi trabajo y en mis relaciones. Empezó a causarme retrasos, estrés y frustración, así que comencé a buscar maneras de ser más ordenada y organizada.
Miré TV shows, leí artículos online y busqué tips y consejos por doquier. Al mismo tiempo, fui poniendo a prueba cada cosa que encontraba y así descubrí los tips y prácticas que me funcionaban a mí. Mi mejoría se vio reflejada en todos lados: más avances en mi vida, mayor satisfacción y más calma.
Pero pasaron los años, me hice mamá y ahí empezó el verdadero caos.
Mi comedor con manchas de comida de varios días, el basurero de los pañales desbordado, migajas por toda la casa, manchas de marcadores en el sofá, el sink lleno de trastes sucios y el patio que pedía a gritos cuidado… todo mal. ¡Mi casa sucia y desordenada por semanas!
No podía continuar de esa manera, así que decidí actuar al respecto. Mi búsqueda inició nuevamente, pero esta vez lo que exploré fueron consejos y tips de orden para MAMÁS.
Los meses han pasado. Mi casa está más ordenada, mis pisos están más limpios, pero lo más importante: mi mente está más tranquila y yo he logrado disfrutar de mi vida aun en medio del caos.
Caos que, a medida que pasa el tiempo, también va disminuyendo, porque los hijos crecen: aprenden a comer y dejan de manchar el comedor, aprenden a ir al baño y dejan de haber pañales que tirar. Y esto me recordó algo muy importante: la vida está llena de etapas y, así como empiezan, también TERMINAN.
Cualquier etapa en la que nos encontremos con nuestros hijos se va a acabar y vendrá algo más. Así que ahorita, mientras ellos están pequeños, seamos menos exigentes. Dejemos de tratar de controlarlo todo y disfrutemos más de la vida. Dejemos a nuestros hijos ser y hacer, pues además así ellos se sienten seguros y aceptados por nosotros, su hogar. No olvidemos que ellos serán así de chiquitos solo UNA vez.
Ajustemos nuestras expectativas de orden y limpieza mientras tenemos hijos pequeños. ADAPTÉMONOS. Esta etapa dura solo unos años y es parte de la alegría y la calidez que traen los niños a una casa y la convierten en un hogar. 🤍
Disclaimer:
No hay una manera correcta de mantener un hogar limpio y ordenado. Lo fundamental es encontrar lo que funcione para vos y para tu familia, recordando que la felicidad es el verdadero objetivo. Mantener el equilibrio entre el orden y el disfrute de la vida puede ser complicado, pero con algunas prácticas y una buena dosis de creatividad es totalmente posible. Te invitamos a compartirnos tus ideas. ¡Juntas podemos hacer de este viaje llamado maternidad algo más ameno y agradable!